Hay dos razones por las
que es bueno irte a dormir sin ponerte pijama; la primera, porque no te tienes
que cambiar cuando estas cansado por la noche y la segunda porque no te tienes
que vestir por la mañana, aparte de esas dos razones, no hay ninguna mas. Todo
lo demás con pegas, y una de ellas es que te despiertas con la ropa arrugada…
Lo pude comprobar cuando
entre en el gran comedor y vi a James, Lupin y Sirius con los uniformes
arrugados. Ya sabía que me iba a reír hoy.
-¿Dónde estuviste ayer
por la noche? -Harriet me hablaba acalorada. Severus y yo intercambiamos una mirada
de complicidad.
-No te interesa, y
además ¿Por qué piensas que te lo iba a decir? -Harriet se puso roja de ira. Yo
me reí.
-Te has tirado a Sirius
Black -El grito de Debbie había provocado que tuviera la sensación de que todas
las miradas del comedor se centraran en mi. Regulus se había girado, y me
miraba con una expresión de dolor, yo sabía que estaba pensando
-Cállate Debbie, no
tienes ningún derecho a meterte en nuestra conversación -Harriet le leyó la
cartilla, pero ya era demasiado tarde. Eso iba a ser una bomba. Empecé a
marearme. La cabeza me daba vueltas y lo veía todo azul. Me levante. Me fui
corriendo hacia los baños del segundo piso, entre, mire a Myrtle, no me dijo
nada, debía llevar muy mala cara. Me encerré en un baño. Me senté en el suelo.
Mi respiración era entrecortada ¿Tan nerviosa me había puesto? Solo…por un
rumor. En realidad si que había estado con elrnpero…había ido a buscar una
flor. Oí pasos.
-¿Sarah? ¿Estás ahí? -Me
levante pero no conteste. Era Sirius. -Sarah sal, esto nos incumbe a los dos…se
que estás ahí, no me obligues a usar la fuerza.
-Si, pero a ti no te
importa. -Abrió la puerta del baño, entro y la cerró. Myrtle empezó a cantar.
-Será verdad ¿Será
verdad lo que cuentan? Sarah y Sirius, sentados en un banco, se dan besitos y
abracitos… -Myrtle se estaba poniendo insoportable.
-¡Cállate! -Sirius dio
un golpe a la puerta. Toda la línearnde baños se tambaleo. Sirius se empezó a
acercar a mí.
-No tiene porque ser así
si tú no quieres. -¿El que? Le mire con cara de sorpresa. El miro mis labios.
Sus labios se acercaron a los míos, se posaron como una mariposa en una flor,
cálidos, se abrieron, como una flor por la mañana, me acompase a ellos,
cambiaron de dirección, su lengua choco en mis dientes. Me tiro hacia atrás, me
agarro de la cintura. Mis manos fueron a su pelo, suave. Demasiado febril. Me
separe, abrió los ojos. Pupilas dilatas.
-¿Qué has tomado?
-Nada. -Estaba realmente
desconcertada. Yo quería confiar en el pero por alguna razón, no podía. Salí
del baño. Estaba agobiada. Corrí hacia la salida, cambie de dirección. Me
choque. Me caí ¿Regulus?
-¿Es verdad?
-¿El que?
-Que te has acostado con
mi hermano.
-No
-No te creo.
-Debes hacerlo.
-¿Porque?
-Por nada, la verdad es
que no me serviría para nada que me creyeras.
-Así que todo se resume
en eso ¿No?
-¡Si! -Me fui corriendo,
me acababa de acordar que aun no le había dado las flores a Severus. Por su
culpa, por su culpa estaba en este lió…Entre en la sala común, cogí las flores,
no había nadie ¿Dónde podía estar Severus?
-Aquí estoy -Me gire,
ahí estaba.
-¿Cómo has sabido…?
-Eso no importa. -Le di
las flores.
-No me lo vas a
preguntar ¿Verdad?
-No. Se que es mentida.
-Lo que me sorprendió fue que no serndigno a disculparse, pero no se lo
reproche.
-Oye, tu padre...¿Era
muggle ,no? -Me miró con cara de odio.
-¿Que quieres?
-Tu...¿Sabes algo de
biología humana? -Me senté en el banco.
-¿Porque?
-Bueno...me
podrías...responder a una pregunta.
-Mmm
-¿Cual puede ser la
causa de...pupilas dilatadas? -Me miró, suspicaz, como si no se fiara de mi
pregunta...era solo una pregunta.
-¿Porque? ¿tengo yo las
pupilas dilatas?
-No, no, no... es
solo...
-Sirius.
-No. -Me volvió a mirar.
-Bueno, puede haberse
tomando una sustancia tóxica o... estar con la persona con la que se ha
enamorado...
-¿De verdad?
-Sí, pero en verdad eso
es cultura general... -Eso significa que el...me quiere. (O en el peor de los
casos que llevaba un colocón)

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