Je ne sais pas pourquoi, mais aujourd'hui, je veux voir toi

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Just one touch, just one smile

sábado, 28 de abril de 2012

Decididos a hacer trampas


Sábado por la mañana. La madre que los parió. Partido de Quiddich, un clásico; Slytherin vs. Gryffindor.
Me dirigí hacia el vestuario de Slytherin, estábamos decididos a hacer trampas. Hoy era un día nublado, hacia niebla y ventisca, mal día para jugar. Me asegure de que tenía la bolsa, sí, sí la tenía.
Llegué a los vestuarios, todos estaban cambiados y presentes, allí se encontraban; Harriet Jones, Shirley Whittle y John Overton como buscadores, este último era nuestro capitán. Gary Cross, que era uno de los bateadores (Yo era el otro). Cooper Tanner, era nuestro guardián y Regulus Black, era nuestro buscador. Regulus era mas bajo que Sirius, pero era igual de guapo, aunque Sirius tenía una especie de algo indescriptible que le hacía más interesante.
Harriet era una chica que iba a mi curso, tenía el pelo castaño claro que le llegaba un poco mas debajo de los hombros y los ojos verdes, era pecosa, muy agradable (era con una de las pocas personas que me hablaban de Slytherin) a mi modo de ver, se estaba desperdiciando una persona encantadora, se estaba echando a perder en esta casa, tendría que haber ido a Ravenclaw. Shirley era de un curso más que nosotros, era grande e imponente, con el pelo siempre recogido con una coleta, y rubio, la piel pecosa y, si le decías algo que no le agradaba, te hacía la vida imposible (No es que a mí me hubiera pasado, me tiene miedo). John era de estatura media, como yo (Y yo era bastante alta), grande, con una cara que daba miedo, siempre con el ceño fruncido, iba a dos cursos más que yo, un capitán genial, pero cuando perdíamos se desesperaba, entonces yo tomaba el mando, le fallaba también, un poco la táctica. Gary era un chico mono, alto (muy alto) y musculoso (muy musculoso) tenía el pelo rubio y corto, los ojos marrones y grandes, muy agradable (Con los de su casa). Cooper era alto, delgado, rubio, con la piel olivacea, y los ojos grises.
-Bueno este partido no lo podemos perder -La voz potente de John resonó en la habitación.
-¿Y qué pretendes que hagamos si Gryffindor nos va a machacar? -El optimista Cooper.
-A ver, decidme la alineación -Ya se me ocurriría algo…
-Vale. Como cazadores Potter, Benjamín Cowden y Lisa Appleton. Bateadores Ethan Attwater y Sirius Black, Guardian Laurence Tennison. Buscador Lina Yates.
-¡Bien! -El grito de alegría procedía de Gary, todos nos giramos extrañados - ¡Vamos a perder!
Puse los ojos en blanco y me giré hacía John, el se quedo mirándome, le hice un gesto para que dijera algo, al fin y al cabo, él era el capitán…
-¡Vale, está bien! -Por fin hablo - Vale, necesitamos que los bateadores esteis vigilando a Lina todo el tiempo, es una buscadora genial (Sin ofender Regulus, tu también eres buen buscador) también si podéis lesionar a algún bateador…lo agradecería el equipo.
-Preferentemente a Sirius -Saltó Regulus. Todos nos reímos.
-Como iba diciendo, atacad a Laurence por la derecha, el es zurdo y…creo que esto no hace falta que lo diga pero, por dios, Regulus, coge la snich antes que Lina.
-Bueno una última cosa antes de salir -saque las gafas de mi bolsa- he hechizado las gafas para que no se empañen por el frío. No creo que ellos hayan sido tan previsores, eso nos dará ventaja en la visualización.
-¡Bien! -Miramos todos a Gary- Vamos a… ¿Ganar?
-¡Eso está mejor! -Shirley incluso sonreía de la felicidad. Salimos al campo, hacía más frío del que me imaginaba. El árbitro soltó su típico sermón, y entonces, empezó el juego. No pude evitar las ganas de sonreír y mirar a Sirius, esto era personal. Empezaba a tener movimiento, Gary había lanzado la bludger a Lina y casi le hace caerse de la escoba, Potter había marcado un tanto (Maldita sea). Volví a mirar a Sirius, estaba lanzando la bludger…hacia mí. Me prepare, me puse en posición con el bate bien colocado y la espere, venía hacía mi a gran velocidad, espere, el bate pesaba lo suyo, la seguí esperando y…cuando ya estaba ahí, le di con todas mis malditas fuerzas a la pelota, y se la devolví a Sirius, claro que…el no iba a suponer que yo se la iba a enviar con todas mis fuerzas (Ni que tuviera tanta fuerza y, aunque la suya había ido més fuerte y con diferencia, la mía tenía más efecto) La sonrisa burlona que había en la cara de Sirius se borro y, en ella apareció una mueca de dolor cuando, la bludger se estampo contra su brazo, Sirius callo de su escoba en el acto, agarrándose el brazo y dando un enorme y sordo golpe al caer. Mire a James, si las miradas mataran yo ya estaría muerta. Me encogí de hombros, nunca pensé que fuera tan confiado.
Note que alguien me tocaba la espalda.


-Enhorabuena Sarah -Gary me había venido a felicitar por haber echó lo que él no había conseguido en meses. Mientras tanto el partido seguía pasando. Me deshice de una bludger. Me pare a observar, se estaba llevando a Sirius a la enfermería, no se quejaba, pero me miraba con cara de odio, no sé porque, una pócima, una noche en enfermaría y listos. Pero me iba a costar que me perdonase. Íbamos 40-60 Ventaja para Slytherin, estaba claro íbamos a ganar, Regulus ya había visto la snich y Lina y él se peleaban por conseguirla, Gary le lanzo la bludger a Lina, le desvió. Regulus seguía detrás de la snich, alargo el brazo y cerro los dedos ¿La había cogido? ¡Sí! La había cogido. Las gradas de Slytherin estallaron en gritos, todo era felicidad (para nosotros claro) Los jugadores ni se saludaron con el equipo contrario. Me baje de la escoba, fui corriendo hacia Regulus y le abrace.
-¡Qué bonito! -Como siempre Gary, el de los comentarios oportunos. Solté a Regulus, se había puesto rojo.
-Señorita Bunch -Me gire. Era la profesora McGonagall, la jefa de la casa Gryffindor ¿Qué quería? Por la cara que traía felicitarme seguro que no.- Me veo en la obligación de llevarla a ver al director.
-¿Cómo?- John empezó a quejarse, pero luego se lo pensó mejor y fue corriendo, creo yo, a avisar al señor Slughorn.
-Pero si no ha hecho nada…que este fuera del reglamento -McGonagall le miro de arriba abajo.
-Mejor cállate -Le dijo Harriet tirándole del brazo hacia atrás.-Sígame señorita -No tuve más remedio que seguirle, cruzamos toda la ladera hasta llegar al colegio en si, entramos, no me atreví a preguntarle que si podía ir a dejar mi escoba y cambiarme, porque el uniforme de Quiddich era algo aparatoso. Oímos pasos detrás de nosotros, nos giramos la las dos, el profesor Horace Slughorn venía, se supone, en mi rescate.
-Ni lo intente Horace.
-Pero Minerva, la pobre niña no ha hecho nada…
-¡Te parece poco haberle roto un brazo a uno de mis alumnos y, miembro de mi casa! -Lo corto la profesora McGonagall.
-No, pero…
-Y además, no ha sido mi idea, la ha mandado llamar Albus en persona. -La profesora McGonagall le volvió a cortar. Esta vez el señor Slughorn no dijo nada…
-Lo siento Sarah -Esta vez se dirigió a mi- No puedo hacer nada para ayudarte. La profesora McGonagall y yo seguimos avanzando, no tardamos mucho en llegar. Nos paramos delante de la puerta del despacho. Tenía que decir la contraseña.
-Arándanos estofados. -Menuda palabreja. Subimos las escaleras y nos paramos delante de la puerta, tocamos dos veces.
-Pasen. -Pasamos por la puerta hacia la estancia, estaba toda llena de cacharros, como la primera vez que yo entre ahí. Las dos nos sentamos, delante de su mesa. 

Kaya Scodelario

-Me ha decepcionado mucho señorita Riddle -Ya sacaba a relucir mi apellido, El y McGonagall eran los únicos que lo sabían. -Tenía…tenía grandes expectativas en usted. Su padre fue un estudiante brillante y en cambio…usted.
Ladee la cabeza, no esperaban que fuera idéntica a él ¡Prefería no serlo!
-Ahora bien -Empezó la profesora McGonagall- Por ser hija de quien es, no debe creerse, superior
-Yo no me creo…
-Lo suficientemente superior como para tirar a su propio amigo de la escoba y romperle el brazo.
-¿Cómo iba a saber yo que la bludger iba a ir con tanta fuerza?
-Pero…
-Minerva -Le interrumpió el profesor Dumbledore -Esa es…la finalidad de un bateador, molestar al equipo contrario, no obstante, si debo puntualizar que, su agresividad pueda venir de, los círculos con los que se junta.
-¿Insinúa que si fuera con los miembros de mi casa me iría mejor? O que si no tuviera amigos (Como mi padre) sería más eficiente.
-Lo segundo probablemente sea verdad. -Nos miramos los dos, estuvimos así como un cuarto de hora, yo intentando entrar en su mente y él en la mía, ninguno de los dos lo conseguimos.
-Vallase ya, Sarah, a celebrar la victoria con su casa. La profesora McGonagall tenemos que hablar en privado.


Salí de la habitación y cerré la puerta. Me tendría que haber dirigido hacía la sala común, pero preferí ir a la enfermería,  recorrí toda la escuela hasta llegar a la puerta, respire y entre. Vi una especie de aglomeración de gente, todos de Gryffindor, supuse que ahí debía de estar Sirius. Me metí entre la multitud, destacaba, el sudor que caía por mi frente, el uniforme del partido anterior, verde y plata.
-Hola. -Sirius me lanzo una mirada asesina, james ni me miro.
-No te puedes enfadar así.
-Sí, sí que puede ¿Ten enteras? -Me había hablado alguien que no conocía, un chico, bajito, rubio. Debía de ser de primer año.
-Cállate, payaso. Es un juego Sirius.
-¡Duplícame!
-Y tus ganas maricón. -Su cara se volvió roja, Lily que estaba al lado de james palideció y la cara de decepción de James se volvió una sonrisa expectante.
-¡Tú! ¿Cómo te atreves a llamarme eso? -Se levanto de la camilla. Empecé a retroceder, la verdad es que imponía, con su uniforme manchado de barro (y su metro ochenta…)
Enseguida vino la señora Pomfrey.
-¿Qué es este escándalo?
-Nada señora, Sarah ya se iba .Me quede boquiabierta.
-Muy bonito Sirius, muy bonito…

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